Pilgrim Weaver: Arrival

Part four of a series, Weaving Words and Photos into the Tapestry of My Life
by Sister Anita Fearday

Continued from Part Three: Finding Friends on the Way

Part Four: Arrival

Cuatro Parte: La Llegada

Twenty-Fourth Day: Filloval

It was a cold, blustery day on the Camino for me. I was glad most of the ascent was in the morning when I was fresh. Later, I ran out of energy and just had to eat. The nourishing soup, cheese sandwich, and plate of macaroni gave me the strength finally to continue. The rain permeated my shoes and clothes, and all I could think of was to find the hostel and crawl into bed. No pictures were taken because of the nasty weather.

Vigésimo cuarto Día: Filloval

Fue un día frío con el viento rugiendo.  Yo estaba feliz de poder hacer la subida en la mañana cuando todavía tenía bastante energía.   Luego me canse, y tenía que comer con urgencia.  La sopa nutriente, el sándwich de queso, y el plato de macarrón me dieron la fuerza necesaria para seguir adelante.  La lluvia penetraba en mis botas y en mi ropa y no podía pensar en nada más que en encontrar un refugio y meterme en la cama.  No hay fotos hoy porque el clima ha sido demasiado feo.

Twenty-Fifth Day: Sarria

Last night, I was beat. If all my days had been like yesterday, I doubt I would have made it this far. The weather was abysmal, and some of my clothes are still soggy. One thing I have learned is how to dry out shoes after the water has been poured out of them. The trick is to stuff them with dry, crumpled-up newspaper. I will also put rubber bands around my rain pants to see if that might help keep my feet dry.

Tonight we are staying at a lovely hostel in downtown Sarria for ten euros. The lodging in most hostels on the Camino costs between five and ten euros. Some offer an evening meal and breakfast for an additional cost—a wonderful service to pilgrims.

Cecilia bought me this Camino buff. Isn’t it classy?

Cecilia bought me this Camino buff. Isn’t it classy?
Cecilia me compró esta bufanda. Tiene un toque de sofisticació, ¿No?

Vigésimo quinto Día: Sarria

Anoche yo estaba agotada.  Si todos mis días hubieran sido como ayer, dudo que hubiera llegado hasta acá.  El clima estaba abismal y parte de mi ropa todavía está húmeda. Algo que aprendí, es la manera de secar mis botas después de sacar el agua de adentro.  El truco es llenarlas con periódico seco y encogido y dejarlas así durante la noche.  También puse ligas alrededor  de la parte inferior de mis pantalones de lluvia para evitar que la lluvia entre en mis botas.  Sueño con tener los pies secos hoy.

Esta noche estamos en un refugio en el centro de Sarria pagando 10 euros.  Algunos refugios ofrecen una cena y desayuno con un costo extra–un servicio maravillo para los peregrinos.

Twenty-Sixth Day: Mercadeiro

Today we passed the 100 km marker beckoning us to Santiago. Whoopeedoo, we are on our last stretch. It rained today, but that is normal, they say, for Galicia at this time of the year.

On my buff, you probably noticed a scallop shell. It is the symbol of the Camino. The scallops and the yellow arrows painted on trees, sidewalks, tiles, etc. have been guiding us since we began our journey. The scallop shell is said to be a metaphor, its lines representing the different routes pilgrims travel from all over the world, all walking trails leading to one point, the tomb of St. James. There is a legend that a knight’s horse fell into the water and emerged covered in scallop shells, while the remains of St. James were being taken from Jerusalem to Galicia.

Many pilgrims have a scallop shell on their backpacks, as do I. St. James is the patron of our parish in Camata, Bolivia. So I will have the Camino buff blessed in Santiago, and then take it to our parish in Camata because our Tata Santiago statue seems to have lost the scallop shell that he had on his walking stick.

Scallop shell marking the way to Santiago

Scallop shell marking the way to Santiago
Concha y flecha amarilla indicando el Camino Santiago

Vigésimo sexto Día: Mercadeiro

Hoy pasamos por un letrero que indica que falta 100 km. hasta Santiago.  ¡Macanudo!  Ya estamos relativamente cerca.  Llovió hoy, pero es normal para Galicia en esta época del año.

En la foto de mi bufanda de ayer se notaba que tiene un molusco.  Es el símbolo del Camino.  Los moluscos y las flechas amarillas pintadas en los árboles, aceras, tejas, etc. han estado guiándonos desde que hemos empezado nuestra peregrinación.  El molusco es una metáfora.  Sus líneas representan las diferentes rutas que los peregrinos pueden tomar embarcándose desde diferentes puntos.  Todos los caminos conduzcan al mismo destino, la tumba del apóstol Santiago.  Existe una leyenda que dice que el caballo, del caballero que estaba llevando los restos de Santiago de Jerusalén a Galicia, se cayó en el agua y cuando subió a la superficie, estaba cubierto de moluscos.

Muchos peregrinos, incluyéndome,  usamos moluscos en nuestras mochilas.  El Apóstol Santiago es el patrón de Camata, la parroquia en Bolivia donde yo trabajo.  Por eso, voy a pedir una bendición especial para el molusco que después voy a dejar en Camata con la imagen de Santiago, puesto que el molusco que él tenía, se perdió.

Twenty-Seventh Day: Ligonde

It was a lovely day today on the Camino. After we arrived in Ligonde and I was getting ready to hang my wash on the line, I was delightfully surprised to see Cindy and Mike, a Canadian couple, walking by. I had met them on the first day of my journey and I have seen them several times since, but this time it had been at least nine days ago. I called Cecilia, and the four of us enjoyed a drink together. It seems some people are destined to weave in and out of our lives. 

Vigésimo séptimo Día: Ligonde

Hoy fue un día hermoso en el Camino.  Después de haber llegado a Ligonde, estaba alistándome para colgar mi ropa, recién lavada en la línea. Estaba sorprendida y muy feliz a ver mis amigos, Cindy y Mike, una pareja canadiense, pasando por frente del refugio.  Me encontré con ellos el primer día de la peregrinación en Maruzabál y después también en Villambista y Foncebadón.  Inmediatamente llamé a Cecilia y los cuatro tomamos un refresco juntos gozando de nuestro encuentro.  Siempre hay mucho para compartir.  Parece que algunas personas, están destinadas a ser una parte más integral del tejido de nuestras vidas.

Twenty-Eighth Day: Melide

Today I walked with damp socks dangling from safety pins on my backpack. Tonight I will have dry socks to put on. At least my socks are color coordinated with my backpack, so they don’t look too tacky. Far be it for a pilgrim to look tacky. Last night, Cecilia and I were the only two pilgrims in the hostel. We had the whole place to ourselves, and all we had to do was close the door behind us when we left in the morning. We had lovely weather for walking today, but neither Cecilia, nor I, had the usual oomph. We passed through many verdant pastures and Galician farms. The farmers stow their corn in granaries over the winter. They are high enough off the ground to protect the crops from rodents, as they cannot maneuver upside down.

Vigésimo octavo Día: Melide

Hoy camine con mis calcetines mojados atados con ganchos a mi mochila.  Esta noche voy a tener calcetines secos para ponerme.  Por lo menos mis calcetines combinan bien con el color de mi mochila porque una peregrina tiene que verse “pintuda” (not shabby).  Anoche Cecilia y yo éramos las únicas peregrinas en el refugio municipal.  Solamente tuvimos que cerrar la puerta al salir en la mañana.  El tiempo fue agradable para pasear, pero ni Cecilia, ni yo teníamos la energía usual.  Pasamos por prados verdeantes y las fincas de Galicia.  Los agrónomos guardan el maíz en graneros construidos elevados sobre la tierra durante el invierno para que sean protegidos de rodantes, puesto que los rodantes no pueden caminar cabeza abajo.

Wooden shoe

This wooden shoe belonged to the grandfather of the waitress at the restaurant where we ate last night. She said he put straw in these shoes to keep his feet warm after doing his farm chores. “Wooden Shoes” is the name of the great basketball team of Teutopolis, Illinois, my hometown.

Este zapato de madera pertenecía al abuelo de la camarera del restaurant donde cenamos anoche.  Ella me dijo que su abuelo ponía paja en estos zapatos para mantener calientes los pies cuando llegaba a su casa después de haber atendido a los animales.  “Wooden Shoes” es el nombre del equipo de básquet  de mi pueblo nativo de Teutopolis, Illinois.

Hórreo, a typical farm granary    

Hórreo, a typical farm granary
Granaría típico de maíz

                               

Pulpo, or Octopus, a common delicacy in Melide

Pulpo, or Octopus, a common delicacy in Melide
Pulpo, un plato especial en Melide

Twenty-Ninth Day: Sauceda

I became lame today. Several days ago, my lower left shin began whispering to me, but I did not pay it much heed. So this afternoon, it began screaming at me. I hobbled into the burg of Calzado. The people at the restaurant prepared a big tub of very cold water, so I could soak my feet and shin to bring down the swelling. Where, but on the Camino, could I eat a delicious lunch, while having these needs taken care of at no extra charge?

Cecilia went ahead to make sure we had beds for the night. Later, I walked an additional 5 km to the hostel without too much of a problem. I guess I may have a bit of tendinitis caused by lacing my boot too tightly. I have ice on my shin right now, and Nurse Cecilia bought me a medication. I doubt this will keep me from Santiago the day after tomorrow, but I might be limping instead of skipping.

Vigésimo noveno Día: Sauceda

Hoy llegue a cojear.  Hace varios días la espinilla izquierda empezó a suspirarme y no la escuché pero esta tarde me gritó y yo tuve que darle atención.  Cojeaba en el pueblo de Calzado.  El dueño del restaurant  preparó un bañador con agua helada para que yo pudiera bañar el pie y la espinilla para desinflamarlo.  ¿Dónde, en el Camino,  podría comer un rico almuerzo mientras tengo este excelente tratamiento para la espinilla?

Cecilia siguió el Camino para asegurar que encontremos alojamiento para la noche.  Después, caminé 5 km. más al refugio sin mayor dificultad.  Tal vez la tendinitis fue causada porque amarre demasiado apretadas mis botas.  Puse más hielo sobre la espinilla ahora y Cecilia me compró medicamentos.  Dudo si este contratiempo va a obstaculizar mi llegada a Santiago, pero tal vez voy a estar cojeando en lugar de saltar.

Tendinitis

Tendinitis                  

Thirtieth Day: Akelarre

Things are looking peachy. I applied the medication to my shin this morning, and Cecilia bandaged it. Walking the last few kilometers seemed endless, but we finally made it. For the first time since we began the Camino, we are staying at a hotel. That means we are not sleeping in bunk beds and we have real towels, even soap and shampoo. Tonight I will soak my shin in the tub. Such luxury!

Trigésimo Día: Akelarre

Las cosas parecen macanudas.  Con los medicamentos y la venda que Cecilia me puso, yo pude seguir caminando. Los últimos kilómetros parecían no tener fin, pero llegamos.  Por primera vez desde empezamos el Camino, estamos alojadas en un hotel.  Esto quiere decir que no estamos durmiendo en literas y tenemos jabón y champú.  Esta noche voy a bañar la espinilla en una bañera (tub).  ¡Que lujo!

Thirty-First Day: Santiago

Today we walked triumphantly into Santiago with our backpacks. I had tears in my eyes when I saw the spires of the cathedral. We stood in line at the Pilgrims’ Office to receive our compostelas (certificates of completion), the documents verifying we had walked the Camino. I am very proud of this document and will be very happy to show it to you next time I see you.

From the Pilgrims’ Office, I went to the bus station to buy my ticket for traveling to Madrid tomorrow. Cecilia and I found a hostel nearby, where we could stay and leave our backpacks. We then walked to the cathedral for the noon Mass. The liturgy was so moving. I liked the use of a variety of languages, the choice of music, the homily, and the respect and reverence of the people. Behind the altar, we climbed the staircase to embrace the effigy of St. James and view where lie his remains. Hanging out in Santiago with no particular agenda or place we had to be seemed quite different. We visited a few wonderful museums and enjoyed a meal. Now, I’ll go back to the cathedral for the 7:30 p.m. Mass. In this way, I will bring closure to this once-in-my-lifetime experience. The fact that today is the anniversary of the canonization of our ASC foundress, St. Maria De Mattias, is more than a coincidence. I lit a candle for all of those who made possible this Camino for me and thanked God for my seventy years of life, fifty years as a religious and forty years as a missionary in Bolivia.

Trigésimo primer Día: Santiago

Hoy con las mochilas puestas, caminamos en triunfo a Santiago.  Tenía lágrimas en mis ojos cuando pude ver las torres de la catedral.  Esperamos en la fila en la oficina de los peregrinos para recibir nuestras  “compostelas“ , los certificados verificando que hemos cumplido el Camino.  Estoy orgullosa de este documento y estaré muy feliz al mostrárselos a ustedes en persona.

Del despacho de los peregrinos,  fui a estación de buses para comprar un boleto para volver a Madrid en la mañana.  Cecilia y yo encontramos cerca, un refugio donde podríamos dejar las mochilas.  Caminamos a la catedral para la Misa de mediodía.  La liturgia tocó mi corazón.  Me gusto la variedad de idiomas, la música, la homilía, el respeto y la reverencia del pueblo.  Detrás del altar, subimos las gradas para abrazar la imagen del Apóstol Santiago y ver dónde están sus restos.  Visitamos varios museos y gozamos de una buena comida.  Ahora volveré a la catedral para la Misa de 7:30 p.m. Así voy a concluir con broche de oro esta experiencia que será única en mi vida.  No es mera coincidencia, que hoy es el aniversario de la canonización de la fundadora de nuestra Congregación religiosa, Sta. María de Mattías.

Prendí una vela para todos los que han hecho posible esta peregrinación para mí y agradecí a Dios por mis 70 años de vida, mis 50 años de vida religiosa y mis 40 años como misionera en Bolivia.

Doors of the Cathedral of St. James in Santiago

Doors of the Cathedral of St. James in Santiago
Las Puertas de la Catedral de Santiago

Up next, Anita’s post-Camino reflection, Making Honey out of the Pollen of My Camino Experience.


Read more pilgrim interviews and Camino reflections.

If you’d like to contribute your Camino story, use the comment form below or email me with your text, photos or video. The guidelines are simple. Introduce yourself, describe what Camino route(s) you’ve experienced, and share what the Camino provided for you. It can be a personal essay, or a short and sweet reminiscence.  If you are a Bay Area resident or visitor and would like to set up an in-person interview, let me know! I can produce short videos and help you bring your Camino story to life.

Digame, por favor.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s